miércoles, 29 de octubre de 2008

Ahora es cuando debo estar bien.


Este escrito viene estimulado por un comentario que realicé en un blog, hace algunos días atrás. Este decía así:
“Cuando atiendo a algunas personas y les indico el concepto de tiempo, les propongo que sientan muy bien el minuto que están ahí y ahora; son sesenta segundos donde, desde el punto de vista físico, estamos viajando a una velocidad tremenda en el universo, solo les pido que respiren a conciencia y experimenten una nueva posibilidad de estar mejor”.
Si bien es muy cierto que, para un niño o niña de seis o siete años, se necesita tener claro los términos relacionados al tiempo, para un adulto este concepto le puede brindar varios beneficios.
Varias veces al día me corresponde repetirme esta frase: “Estoy bien, muy bien, requete bien”. Luego digo (mental o en voz alta): AHORA estoy bien.
Un hombre alguna vez (durante el año 2008) me indicó: “Jaime, la palabra es muy poderosa, dale valor a lo que dices tanto a los demás como a ti mismo”.
Es un acto fácil que provoca cambios en todos los campos: físico, intelectual, espiritual, emocional, afectivo y social.
Es una palabra que llama a mil palabras a llenar tu vida de aspectos positivos.
Solo una palabra.
AHORA.

No hay comentarios: