viernes, 30 de octubre de 2009

Personas plañideras o elegíacas.


¿Eres tú una de esas?
De buenas a primera el concepto es raro. En segundo lugar es complicada la palabra en pronunciar. En tercer lugar no se sabe si es de una ciudad con el nombre ese (Plañideros, Elegíacos, etc.). En cuarto lugar ¿puede ser una enfermedad o dolencia nueva que apareció, con tanto virus que crean, en una de esas puede ser?
Hoy te encuentras con muchas personas que padecen de esto.
Hoy, quizás, no tienes las herramientas precisas para ayudar a esas personas.
Hoy puede que si te quede claro y lo practiques con tus semejantes.
Debiera ser normal encontrarnos con personas que están contentas y con mucho movimiento interno y externo. Sin embargo es lo contrario.
Ayer me encontré con una señora y me dijo: “Me siento con poco ánimo, ¿me puede ayudar para que me sienta mejor?”
La persona elegíaca es aquella que, después de un acto realizado y se da cuenta de su error, vuelve a reconciliarse porque está arrepentida.
La persona plañidera es aquella que anda por la vida dando lástima.
La persona elegíaca es aquella que se siente con su ser desgarrado.
La persona plañidera es aquella que te dice: “siento un dolor que no tiene origen, no se de dónde me viene, no lo entiendo, me da lástima verme así.
Algunas orientaciones prácticas:
a) Mejora tu alimentación (rica en vitamina C y en fibras)
b) Utiliza azúcar rubia, miel, estevia.
c) Bebe agua energizada.
d) Camina más de 30 cuadras diarias.
e) Comparte con personas que se la juegan por la vida o manifiestan ser partícipes de la alegría por vivir.
f) Baila.
g) Ríe.
Un detalle más: Cuando manifiesto aquí que debes reír, es porque al enojarte trabajas más. Utilizas 72 músculos de la cara para hacerlo y al reír solo ocupas 16 (algunas personas manifiestan que se ponen en marcha 400 músculos).
A continuación te dejo un poema cuyo título es “No te enojes”
El que se enoja a menudo es infelizy también hace infelicesa los demás que lo soportan.Porque la ira debilita, enferma y mata.Porque la ira primero es roja llamarada y ciego furor,mas después es lenta angustia y largo arrepentimiento.Porque la ira es una enfermedad que no se cura con medicinas.Porque el que se enoja se castiga ante todo a sí mismo.Porque la ira apaga la luz del entendimiento como el golpe de vientoapaga la vela y no se puede discernir ni pensar.Porque la ira no ayuda a la victoria,sino que es causa de las derrotas.Porque la ira distorsiona los hechos y ahuyenta la verdad.Porque la ira nos obliga a decir cosasque después hubiéramos preferido no decir.Porque la ira nos aísla de los demás,fomenta el rencor y la venganza.Porque la ira destruye, en un momento,la estructura que con el tiempo y la ecuanimidadhemos construido.Porque la ira es una epidemia que se propaga,y qué molesto es convivir en un ambiente de enojones.Porque la ira es síntoma de decadencia física y mental.Porque la ira es preludio y causa de acciones negativasque pueden destruir nuestro futuro.Porque la ira va al apero de la mala educación.Porque la ira es la barrera infranqueable a la amistad,la comprensión y el amor.¿Ya ve?¡No se enoje y así prolongará y hará mas grata su existencia y…la de los demás! (Fuente: Jóvenes de la Misericordia).

miércoles, 28 de octubre de 2009

Una mujer a medias roja.

Una de las prendas de vestir de una mujer que más me gusta son sus medias. La mujer que me correspondió atender ayer precisamente no tenía medias, si andaba con una polera roja.
Le consulté el ¿para qué o qué te llevó a usar esa prenda hoy por la mañana?
Su respuesta fue: “Me sentía mejor luego de que me levanté porque antes estuve pensando y pensando, me levanto o me quedo acostada”.
Decidió levantarse y colocarse aquella prenda.
Luego utilizó el siguiente concepto: ¿Me preocupo o me ocupo?
“Una vez (dijo ella) conversé con un amigo, quien me ayudó en mi proceso de cesantía y donde me sentía muy mal, que era mejor ocuparse de aquellas situaciones que estaban al alcance de tu mano”. Entonces se dijo ella: “Voy a cortar el pasto, limpiar el jardín, regarlo y apreciar los colores de las flores que hay en el patio trasero de mi casa”. Ella siguió sacando naranjas, algunas hierbas y bebiendo agua.
Eran ya las seis de la tarde cuando su ser estaba más equilibrada, estaba más contenta, estaba más contenida y con ganas de dormir un rato.
Resumiendo los pasos marcados por ella fueron:
a) Objetivo(s) del día.
b) Limpieza corporal por la mañana.
c) Ocuparse por algo o alguien.
d) Relajarse con frutas, hierbas y/o colores.
e) Beber agua.
f) Escuchar su interioridad.
g) Practicar, ejercitar tanto su mente como su físico.

martes, 27 de octubre de 2009

Una mascota que colabora.

A propósito de un artículo escrito anteriormente sobre los espacios que debemos tener en nuestro hogar, me encontré en una familia (integrada por cuatro personas) que habitan en la comuna de Maipú, un lugar que ocupaba un perro llamado Fósforo. Además habitaban allí unos canarios.
Cuando me acercaba a un sillón para sentarme, me dijeron: “cuidado, allí se sienta Fósforo”.
Siento que el espacio “animal-doméstico” debiera respetarse. Porque he observado a personas que patean o tratan con groserías a sus mascotas y les parece algo normal, como si el animal no entendiera. Es más, el animal si siente, lo percibe y aquello le acarrea dolencias.
Las mascotas pueden ayudarnos a:
1. Acompañar.
2. Aliviar nuestra depresión (pena y angustia).
3. Animar la soledad de una persona.
4. Relajarnos.
5. Defendernos.
Esto hace el Fósforo. También el tiene algunas dolencias (en su cadera izquierda y un miedo vivido en la misma casa).
Tanto las mascotas como sus amos debieran tratarse, por ejemplo, con diagnósticos preventivos. Estoy cierto que esto en el siglo pasado era una locura. Con los estudios realizados tanto en Europa como en América, lo indican como necesario hoy y ¡ahora!

sábado, 24 de octubre de 2009

Rostro: concepto social y de equilibrio.

Hace algo más de una semana, me encontré a cenar con unos colegas. Luego de aquello, nos retiramos y en el caminar, me fijé en las piernas de una mujer y, de inmediato, uno de mis colegas dijo: “A ver que miras, si debes doblar aquí a la derecha”, por supuesto que me causó risa, y le respondí: “no solo nos alimentamos por la boca, también por los ojos, por la piel y más”. Ellos soltaron la risa.
El concepto de alimento y de mirar está en muchas personas como algo desconocido. Los conceptos alimento, comida, nutrición, alimentarse como también ver, mirar, observar están algo confundidos en el medio social que nos rodea. Bien por aquellos que ya saben manejarlos y usarlos.
Tú órgano más grande es el que come más que tu boca. Me refiero a tu piel y ¿cuánto le alimentas o te ocupas en darle nutrientes en el día?
Tus manos pueden mirar pues allí están las terminaciones nerviosas de tus ojos, entonces ¿cuánto dedicas a mirar con tus manos al que está cerca?
Entonces, luego de este preámbulo, me comprenderás mejor el tema de un rostro como concepto social o bien como la muestra de tu equilibrio.
Una de las cosas que aprendí en mi viaje a China en el año 2006, fue lo siguiente: Ellos se dedican a mirar el rostro y se dan cuenta si estás para confiar en ti (lian) o bien si eres con mucho prestigio social (mianzi).
En nuestro continente, se han realizado estudios del cómo observamos el rostro (bonito, agradable, agraciado, etc.) y “descubrieron que había un acuerdo entre los grupos o pares sobre qué rostros eran más atractivos. Así los autores concluyen que las preferencias en el atractivo facial están organizadas socialmente” (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18265847).
Otros elementos importantes a considerar para que tú rostro aparezca mejor cada día es lo siguiente:
Tus campos morfogenéticos debieran al amanecer ponerse en equilibrio. Como anteriormente lo he manifestado, tus campos: físico, social, afectivo, espiritual, emocional e intelectual son los que debo hacer despertar en el amanecer y ponerlos en línea a trabajar. Es como dijo alguna vez Sócrates: “El secreto de la luminosidad y el aspecto radiante propios de los rostros bellos no es otro que el equilibrio”. Entonces cuando tus alimentos que ingresan por tus ojos, tu piel, tu boca; cuando utilizas tus manos para mirar y entregarte unos pequeños masajes faciales y le agregas afectos, una frase para meditar, una crema a base de palta, un pequeño canto, una exposición breve al sol durante la primera hora del amanecer o atardecer, como lo dijera Helen Adams Séller alguna vez: “Mantén tu rostro hacia la luz del sol y no verás la sombra” y suficiente líquido, podrás en la vida mostrar tu cara y moviendo 16 músculos faciales (sonrisa) comenzar a cambiar tu mundo interno y externo.
“No permitas que los obstáculos de la vida, borren de tu rostro esa bella sonrisa” (autor anónimo).

viernes, 23 de octubre de 2009

El espacio personal.

Cuando comienzo este nuevo artículo, es normal reaccionar diciendo, luego de haber leído el título, decir: ¡Se supone que lo tengo!
En nuestra interioridad física existen espacios que muchos de nosotros no sabemos dónde están ubicados y, sin embargo, sirven muchísimo para que nuestro equilibrio corporal se siga desarrollando con normalidad (ejemplo: los pequeños espacios cardíacos que permiten el normal desplazamiento de nuestro corazón para su palpitación constante, ¡qué lindos espacios tenemos allí!)
Ahora vamos al exterior donde el mundo llama a estudiar, trabajar, a enamorarse y también (algunos a enojarse con el que está próximo) a dejarse llevar por nuestro egoísmo y reaccionar equivocadamente.
Ese mundo comienza por nuestro hogar. ¡Sí! allí es donde debiéramos tener un espacio.
¿Para qué? Esta pregunta me gusta mucho. La encuentro necesaria para muchos de nosotros planteársela y sacar de allí varias respuestas concretas (el ¿por qué? Se lo dejo a los científicos).
Detectemos juntos los espacios personales:
a) El baño: El baño es un lugar donde van quedando parte de nuestras células muertas, el resultado del trabajo excretor, el lugar donde me descubro mis falencias y hermosas características.

b) La cocina: La cocina es un lugar donde proveo de alimentos concretos a mi organismo y también donde pongo eso que llamamos cariño a un plato de comida (cada vez que prepares algo de alimento, primero limpia tu cuerpo, tu ropa y la vajilla).

c) La cama: La cama es un lugar santuario donde dejamos también parte de nuestras células muertas, dejamos los pesares, las rabias, los actos propios del movimiento corporal.

d) El altar familiar o personal: El altar familiar o personal es un espacio donde me conecto con mi interioridad, con mi yo interior y/o con mi ser superior.
Ha resultado larga la introducción pues en la semana me correspondió visitar un hogar y, entre los “espacios” que había me encontré con un cuarto de lavado. Allí la dueña de casa me indicó que ese lugar era para los lamentos de los cuatro integrantes de la familia, era el lugar donde hacían los llamados por celular, era para sacarse las rabias y penas. Algo así como “el cuarto de los lamentos, el muro de los lamentos”.
Me parece que es necesario tener algo así en nuestras casas o departamentos: un espacio en mi hogar.

jueves, 22 de octubre de 2009

Células arrogantes= dolencia futura.

Dialogando con un comerciante que me vende pistachos, me consultaba para qué servía el alpiste. Luego de la explicación, me respondió: “los seres humanos tenemos células que nos molestan, son arrogantes, por eso andamos enfermos. Espérese y eso que estamos en medio de una explosión de energía; ¿sabe de dónde viene eso? Del sol pues”.
Cada acción que observamos, cada frase que escuchamos, cada gesto que sentimos, cada comida que ingerimos, pueden provocar cambios físicos en nuestro cuerpo. Son los caminos por los cuales nos alimentamos también. Ellos provocan que algunas células nuestras cambien su composición y se pongan “rebeldes, arrogantes, molestosas” y comiencen tu tarea de dolencia a nivel primario.
Al final del día, jornada de trabajos o estudios, manifiestas lo siguiente: “algo me molesta porque me duele por aquí, ¿qué será?
Si miras la fuente de energía que día a día está presente de manera constante, que es el sol, te das cuenta que aquel calorcito (al amanecer y al atardecer) recibes unos elementos llamados fotones, que es la partícula elemental responsable de las manifestaciones cuánticas del fenómeno electromagnético. Es la partícula portadora de todas las formas de radiación electromagnética, precisamente nacen en el sol (Wikipedia).
En términos prácticos, podemos mejorar nuestras células bebiendo agua energizada por el son o bien mirando cada día el sol (amaneciendo o al atardecer) por 10 segundos y así sucesivamente le agregas 10 segundos hasta llegar a los 15 minutos diarios.
Aprovechemos entonces esa explosión de energía día a día.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Alpiste y sus beneficios para el ser humano.

A comienzos de semana me sorprendió lo que acaban de leer como título de este nuevo artículo. Me pregunté: ¿Para quién más puede ayudar?
A usted que está leyendo y a mi persona también.
En estudios realizados en el país del hemisferio norte (México) se detectó el gran poder que tiene el alpiste en la alimentación diaria.
La lipasa es una proteína presente en el alpiste (enzima) que nuestro páncreas la libera en el intestino, permitiendo la descomposición de aquel material graso que comemos a diario (algunas personas) y los convierte en ácidos grasos.
Esta enzima tiene aminoácidos estables por lo tanto al comerlo provoca una serie de beneficios: aleja enfermedades a nuestro riñón, baja la intensidad de la diabetes, aleja los problemas en las vías urinarias; ayuda por lo tanto al páncreas, hígado y riñón.
¿Cómo puedo comerle?
Es fácil de preparar: deja cinco cucharadas de alpiste en una fuente con agua por ocho horas en la noche. Al amanecer, cuela o saca aquel líquido, separando el alpiste remojado, agrega nuevamente agua, muele en la licuadora y bebe de inmediato un vaso por la mañana y el otro vaso por la noche, sin azúcar refinada (blanca) ni frutas. Puedes usar miel
Desde ahora ya sabes que el alpiste es para ti y también para pájaros.