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lunes, 4 de octubre de 2010

Un centro personal de oración.


En el mundo intelectual, material o natural, existen elementos que nos ayudan a despertar, indagar, buscar en nuestro propio ser.
Son estímulos para hacer un trabajo personal. Cuando estás realizándolo ya estás motivado(a).
Una piedra, una vela, una flor, una imagen posibilitan ese proceso.
En tu hogar como el mío es posible crearlo, armarlo, instalarlo.
Es fácil y provoca cambios tanto físicos como sutiles.
En el Centro Integral de Terapias fénix también lo tienen. Allí cada persona puede acercarse y vivir la experiencia. El Centro tiene el debido respeto por las creencias y vivencias de cada uno de los asistentes solo está para facilitar tu camino.

viernes, 23 de octubre de 2009

El espacio personal.

Cuando comienzo este nuevo artículo, es normal reaccionar diciendo, luego de haber leído el título, decir: ¡Se supone que lo tengo!
En nuestra interioridad física existen espacios que muchos de nosotros no sabemos dónde están ubicados y, sin embargo, sirven muchísimo para que nuestro equilibrio corporal se siga desarrollando con normalidad (ejemplo: los pequeños espacios cardíacos que permiten el normal desplazamiento de nuestro corazón para su palpitación constante, ¡qué lindos espacios tenemos allí!)
Ahora vamos al exterior donde el mundo llama a estudiar, trabajar, a enamorarse y también (algunos a enojarse con el que está próximo) a dejarse llevar por nuestro egoísmo y reaccionar equivocadamente.
Ese mundo comienza por nuestro hogar. ¡Sí! allí es donde debiéramos tener un espacio.
¿Para qué? Esta pregunta me gusta mucho. La encuentro necesaria para muchos de nosotros planteársela y sacar de allí varias respuestas concretas (el ¿por qué? Se lo dejo a los científicos).
Detectemos juntos los espacios personales:
a) El baño: El baño es un lugar donde van quedando parte de nuestras células muertas, el resultado del trabajo excretor, el lugar donde me descubro mis falencias y hermosas características.

b) La cocina: La cocina es un lugar donde proveo de alimentos concretos a mi organismo y también donde pongo eso que llamamos cariño a un plato de comida (cada vez que prepares algo de alimento, primero limpia tu cuerpo, tu ropa y la vajilla).

c) La cama: La cama es un lugar santuario donde dejamos también parte de nuestras células muertas, dejamos los pesares, las rabias, los actos propios del movimiento corporal.

d) El altar familiar o personal: El altar familiar o personal es un espacio donde me conecto con mi interioridad, con mi yo interior y/o con mi ser superior.
Ha resultado larga la introducción pues en la semana me correspondió visitar un hogar y, entre los “espacios” que había me encontré con un cuarto de lavado. Allí la dueña de casa me indicó que ese lugar era para los lamentos de los cuatro integrantes de la familia, era el lugar donde hacían los llamados por celular, era para sacarse las rabias y penas. Algo así como “el cuarto de los lamentos, el muro de los lamentos”.
Me parece que es necesario tener algo así en nuestras casas o departamentos: un espacio en mi hogar.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Me siento ahogada de repente.

El artículo de hoy se refiere a dos mujeres que conozco muchos años y tienen varias cosas en común:
Son mis amigas, son casadas, tienen hijos, tienen 45 años de edad, profesionales, tienen el pelo ondulado y pecas en su rostro, trabajan como “china”, quieren a sus esposos, necesitan apoyo y ayuda, etc.
Se distinguen una de la otra en:
Trabajan en el sector educacional y salud, viven en comunas distintas, trabajan con niños y la otra con pacientes en una clínica, a una le duela la cabeza y a la otra le pica su cabeza (su origen es emocional, en eso se parecen), una tiene vibraciones bajas a nivel muscular y la otra a nivel cerebral, etc.
Sus esposos están mal emocionalmente, laboralmente, afectivamente y socialmente. Las siguientes son algunas de las propuestas que les recomendé:
1. Respiración conciente.
2. Desintoxicación con infusiones de hierbas (melisa, menta y paico).
3. Seguir entregándoles cariño.
4. Asumir su actual estado de salud y enfrentarlo con valentía.
5. Comer tres frutas diarias.
6. Escribir sus características preciosas que tiene como persona.
7. Oración y/o meditación diaria.
Las dos mujeres que me he referido son preciosas y muy luchadoras. Bien vale la pena ayudarles para que su familia salga adelante como muchas mujeres de América Latina.