A propósito de un artículo escrito anteriormente sobre los espacios que debemos tener en nuestro hogar, me encontré en una familia (integrada por cuatro personas) que habitan en la comuna de Maipú, un lugar que ocupaba un perro llamado Fósforo. Además habitaban allí unos canarios.
Cuando me acercaba a un sillón para sentarme, me dijeron: “cuidado, allí se sienta Fósforo”.
Siento que el espacio “animal-doméstico” debiera respetarse. Porque he observado a personas que patean o tratan con groserías a sus mascotas y les parece algo normal, como si el animal no entendiera. Es más, el animal si siente, lo percibe y aquello le acarrea dolencias.
Las mascotas pueden ayudarnos a:
1. Acompañar.
2. Aliviar nuestra depresión (pena y angustia).
3. Animar la soledad de una persona.
4. Relajarnos.
5. Defendernos.
Esto hace el Fósforo. También el tiene algunas dolencias (en su cadera izquierda y un miedo vivido en la misma casa).
Tanto las mascotas como sus amos debieran tratarse, por ejemplo, con diagnósticos preventivos. Estoy cierto que esto en el siglo pasado era una locura. Con los estudios realizados tanto en Europa como en América, lo indican como necesario hoy y ¡ahora!
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martes, 27 de octubre de 2009
domingo, 2 de noviembre de 2008
¡Yo mujer! Quiero estar mejor.
Este día sábado 1 de noviembre, ha sido muy provechoso para mi persona. En este día me abrieron las puertas de sus hogares, dos mujeres que desean sentirse mucho mejor de lo que están.
Una de ellas se dializa, es decir, tres veces a la semana se conecta a una máquina para que le limpie su cuerpo haciendo las veces del riñón si estuviera normalmente viviendo.
Una de ellas se dializa, es decir, tres veces a la semana se conecta a una máquina para que le limpie su cuerpo haciendo las veces del riñón si estuviera normalmente viviendo.
Es una joven mujer encantadora que vive junto a su mamá en la comuna de Estación Central.
Producto de aquella realidad, se le producen (como dicen en Chile) unos bajones en la espera de que aparezca un riñón. Aquel concepto le pedí que lo cambiara por el siguiente: “llama el riñón”.
Cuando cualquier persona se queda esperando algo que llegue, pueden pasar días, semanas, meses y/o años. Cuando una persona llama algo aquello llega más pronto.
Es un ejercicio que te animo a ti a experimentar a diario como se lo pedí a esta hermosa mujer. Además de unos ejercicios de visualización y de programación neurolingüística.
La otra mujer vive en la comuna de Pudahuel. Tiene conflictos con su pecho y, como mucha gente, le da importancia a las molestias que le acarrea su situación física (dolor), quedándose en la observación del medio vaso vacío y no el medio vaso lleno. Tiene el apoyo de su hijas, de sus nietas y de una mascota (perrita) que está pronto a ser mamá de unos cachorros hermosos. Además con la compañía de su esposo.
A ella le indiqué ejercicios motrices en su extremidad superior derecha (para la fortaleza de su musculatura tanto del brazo como de su pecho); varias verduras y frutas; dos hierbas para beber en infusiones; ejercicio físico para el resto de su cuerpo; entrelazar los lazos afectivos que se tienen en la familia y con los demás; continuar con su servicio a un grupo de ancianos y la oración diaria además del sacramento de la Eucaristía.
En resumen, dos mujeres que buscan y quieren más vida. Muy bien por ellas y muchas más.
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Pudahuel
domingo, 17 de agosto de 2008
Solo miraba a un peluche como juguete.

Compartiendo este fin de semana con una familia, me encontré con el Bastián (hijo menor) y me mostró su peluche que cargaba.
Se llama Meme me dijo. ¡Qué bien!
Le dije ¿cuántos años está contigo? Siete añitos, es mi amigo.
Veo que tu amigo está algo estropeado. Si tiene razón. Le voy a hacer unos transplantes de oreja, ojos y aún no se lo demás, para que quede muy bien.
Los peluches si bien uno los ve como solo juguetes, forman parte importante en la vida de cualquier persona.
Un grupo de soldados en la década de los noventa, luego de cuatro meses sin ver ni estar con su familia, cayeron en depresión. La alternativa más certera fue pasarles un peluche. Al cabo de tres a cuatro meses, la depresión disminuyo en aquel lugar.
Es un aliciente interesante el peluche en los siguientes casos por ejemplo:
1. Cuando te cambias de casa: Los responsables de armar las cajas, pongan en una de ellas las cosas más queridas del niño o niña, en este caso el peluche. Esa caja debe ir con el nombre del juguete por ejemplo. Ese efecto de sentir algo mío en una nueva casa, me evita una depresión tanto por el cambio como por el nuevo lugar.
2. Cuando existe el síndrome de muerte súbita: Algunos niños tienen este síntoma, en este caso se debe evitar la presencia de un peluche al lado de ellos.
3. Para una tomografía o resonancia magnética: Es mejor llevar este tipo de juguetes para que solo esté pendiente del peluche y no tanto del examen que le van a tomar.
4. El duelo de una mamá o papá: Cuando ha fallecido la hija o hijo, a sus papás les favorece tomar el peluche con el cual jugaba, así logran un poco ponerse tranquilos.
5. Para prevenir pesadillas: Los niños se sienten con seguridad al dormir si tienen su objeto preferido al lado.
6. En el momento de las vacunas: En este caso, recuerdo mi infancia cuando a los seis años me colocaron una vacuna y me dijeron antes de: “Vas a mirar ese paisaje que te dibujamos en la pizarra mientras te colocamos una vacuna”. En la pizarra había una laguna con una pata y sus patitos. Ese ejemplo como el tener junto al niño su peluche, distraen la atención y se logra el objetivo.
7. Cuando se van a dormir: Muchas niñas o niños tienen la necesidad de llevar consigo el peluche. Es el olor que han impregnado en el juguete que los hace necesariamente tenerlos consigo. Otros lo necesitan porque sienten el olor de su mamá quien a su vez, sin quererlo impregnó su aroma físico en ello.
Algunas consideraciones más:
a. Cuando hay una falta de cariño, el peluche es el que llena ese vacío.
b. Cuando se está en soledad, el peluche llena ese vacío.
c. Cuando se tiene depresión, el peluche te ayuda a estar pendiente de él.
Estas son algunas de mis propuestas que, si las tienes a bien practicar, los beneficios solo los sentirás tú y, por ende, las personas que te rodean también.
Se llama Meme me dijo. ¡Qué bien!
Le dije ¿cuántos años está contigo? Siete añitos, es mi amigo.
Veo que tu amigo está algo estropeado. Si tiene razón. Le voy a hacer unos transplantes de oreja, ojos y aún no se lo demás, para que quede muy bien.
Los peluches si bien uno los ve como solo juguetes, forman parte importante en la vida de cualquier persona.
Un grupo de soldados en la década de los noventa, luego de cuatro meses sin ver ni estar con su familia, cayeron en depresión. La alternativa más certera fue pasarles un peluche. Al cabo de tres a cuatro meses, la depresión disminuyo en aquel lugar.
Es un aliciente interesante el peluche en los siguientes casos por ejemplo:
1. Cuando te cambias de casa: Los responsables de armar las cajas, pongan en una de ellas las cosas más queridas del niño o niña, en este caso el peluche. Esa caja debe ir con el nombre del juguete por ejemplo. Ese efecto de sentir algo mío en una nueva casa, me evita una depresión tanto por el cambio como por el nuevo lugar.
2. Cuando existe el síndrome de muerte súbita: Algunos niños tienen este síntoma, en este caso se debe evitar la presencia de un peluche al lado de ellos.
3. Para una tomografía o resonancia magnética: Es mejor llevar este tipo de juguetes para que solo esté pendiente del peluche y no tanto del examen que le van a tomar.
4. El duelo de una mamá o papá: Cuando ha fallecido la hija o hijo, a sus papás les favorece tomar el peluche con el cual jugaba, así logran un poco ponerse tranquilos.
5. Para prevenir pesadillas: Los niños se sienten con seguridad al dormir si tienen su objeto preferido al lado.
6. En el momento de las vacunas: En este caso, recuerdo mi infancia cuando a los seis años me colocaron una vacuna y me dijeron antes de: “Vas a mirar ese paisaje que te dibujamos en la pizarra mientras te colocamos una vacuna”. En la pizarra había una laguna con una pata y sus patitos. Ese ejemplo como el tener junto al niño su peluche, distraen la atención y se logra el objetivo.
7. Cuando se van a dormir: Muchas niñas o niños tienen la necesidad de llevar consigo el peluche. Es el olor que han impregnado en el juguete que los hace necesariamente tenerlos consigo. Otros lo necesitan porque sienten el olor de su mamá quien a su vez, sin quererlo impregnó su aroma físico en ello.
Algunas consideraciones más:
a. Cuando hay una falta de cariño, el peluche es el que llena ese vacío.
b. Cuando se está en soledad, el peluche llena ese vacío.
c. Cuando se tiene depresión, el peluche te ayuda a estar pendiente de él.
Estas son algunas de mis propuestas que, si las tienes a bien practicar, los beneficios solo los sentirás tú y, por ende, las personas que te rodean también.
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vacunas.
miércoles, 6 de agosto de 2008
Alimenta tu campo afectivo.

Hoy miércoles tuve la linda posibilidad de asistir a un hogar donde hay una familia común y corriente (viviendo un duelo, problemas económicos, cuidando a un nieto, varios integrantes tienen habilidades artísticas, se preocupan de la abuela, etc.), donde habitan el dueño de casa, su señora, su hijo, un nieto y una perra, en la comuna de Pudahuel (lugar de charcos o de aguas).
La dueña de casa me salió a encontrar como a dos cuadras desde su hogar; ella tiene problemas con su vista, pero igual se dio ganas para salir (elemento interesante para cualquier persona que quiere salir adelante, darse ánimo).
Su hijo de veinte años, tiene habilidades artísticas preciosas y atiende a su abuela con cariño.
El nieto es un niño en constante movimiento y ello le permite a la familia completa estar recibiendo mucho cariño, mucha energía por parte de este pequeño que se mueve y mueve por todos lados.
La dueña de casa tiene depresión por duelo y otras variables sociales. Aplicado un cuestionario de catorce preguntas, arrojó 12 positivas, es decir, características que son propias de una persona con depresión.
Ella tiene unas lindas manos para bordar y hacer cuadros en tela con hilos y lanas, mirando una foto o cuadro pintado. Tiene además una actividad espiritual que le favorece llevar de mejor manera su dolencia.
Le faltaba beber más agua, algunas hierbas medicinales en infusión, porciones de ensaladas en su almuerzo y frutas.
Compartimos una taza de té con galletas, mirando unas fotos de un funcionario de Carabinero (este último ya fallecido).
Les escribo esta experiencia porque en el mundo que vivimos, es verdad que se necesita dinero para estar algo mejor. Mi propuesta va a que seamos capaces de invertir en cariño. Póngale un denominativo a ese valor: cariñopeso, euroamor, amordolar, unidad de cariño (uc) en vez de unidad de fomento (UF), etc.
En esta familia como tantas otras deben seguir invirtiendo en cariño para que los problemas se enfrenten de otra manera, con otra actitud.
La dueña de casa me salió a encontrar como a dos cuadras desde su hogar; ella tiene problemas con su vista, pero igual se dio ganas para salir (elemento interesante para cualquier persona que quiere salir adelante, darse ánimo).
Su hijo de veinte años, tiene habilidades artísticas preciosas y atiende a su abuela con cariño.
El nieto es un niño en constante movimiento y ello le permite a la familia completa estar recibiendo mucho cariño, mucha energía por parte de este pequeño que se mueve y mueve por todos lados.
La dueña de casa tiene depresión por duelo y otras variables sociales. Aplicado un cuestionario de catorce preguntas, arrojó 12 positivas, es decir, características que son propias de una persona con depresión.
Ella tiene unas lindas manos para bordar y hacer cuadros en tela con hilos y lanas, mirando una foto o cuadro pintado. Tiene además una actividad espiritual que le favorece llevar de mejor manera su dolencia.
Le faltaba beber más agua, algunas hierbas medicinales en infusión, porciones de ensaladas en su almuerzo y frutas.
Compartimos una taza de té con galletas, mirando unas fotos de un funcionario de Carabinero (este último ya fallecido).
Les escribo esta experiencia porque en el mundo que vivimos, es verdad que se necesita dinero para estar algo mejor. Mi propuesta va a que seamos capaces de invertir en cariño. Póngale un denominativo a ese valor: cariñopeso, euroamor, amordolar, unidad de cariño (uc) en vez de unidad de fomento (UF), etc.
En esta familia como tantas otras deben seguir invirtiendo en cariño para que los problemas se enfrenten de otra manera, con otra actitud.
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