Esta es una entrevista realizada a un grupo de jóvenes publicada en www.elparadiario14.cl
El ser humano a diario debe estar procurando equilibrio para sentirse mejor. Con el movimiento grande de tierra (27 de febrero de 2010) el equilibrio cuesta desarrollarlo. Desde el punto de vista alimenticio ¿cómo podríamos hacerlo?
Somos lo que comemos, por ello, la alimentación natural, es el sendero hacia la SALUD , la PROSPERIDAD y la FELICIDAD.
El estilo estresante de la vida actual, el alto consumo de alimentos que provienen de la matanza de animales, el cigarrillo, el alcohol y más productos que intoxican nuestro organismo, la falta de meditación y oración, son todos ellos causa de enfermedad, depresión, desequilibrio y de no tener expectativas de vida saludable y modelos de excelencia humana a seguir.
¡CASI HEMOS OLVIDADO LO BIEN QUE SE SIENTE ESTAR SANO!
La base de la sabiduría para mantener EL EQUILIBRIO, la juventud, la belleza y la salud de nuestro cuerpo reside en lo que depositemos en nuestro estómago, y el secreto para una vida feliz se encuentra en nuestros hábitos diarios.
Para aquellas personas que los recursos económicos, por varias razones, son de poco ingreso, ¿pueden desarrollar esto en su hogar?
Por supuesto, una alimentación vegetariana es mucho más económica en un principio, tan sólo compara el precio del arroz, los porotos, avena y otros cereales y verduras, hortalizas, frutas etc. con el precio de un kilo de carne. Y es más económica en el medio y en el final pues ya no te enfermas y te ahorras muchos gastos en medinas y consultas al médico.
¿Cuáles son las ventajas que tiene este proceso hermoso de preparar los alimentos?
Pues es el secreto de la perfecta SALUD. Científicamente se ha comprobado que el consumo de animales es la causa del mayor número de enfermedades, entre ellas: arteriosclerosis, alzhaimer, parkinson, cáncer. “Nada puede aumentar nuestra probabilidad de sobrevivencia en la tierra, excepto el paso hacia una alimentación vegetariana”. Albert Einstein. En detalle:Los beneficios de una alimentación vegetariana son: Es completa, pues en ella abundan las albúminas, los hidratos de carbono, las grasas, las sales minerales, las vitaminas y el agua. No produce putrefacciones en el intestino, con lo que evita esa importantísima causa de infecciones y toxemia. Es alimentación de fuerza y resistencia, por su abundancia en hidratos de carbono (combustible muscular). Deja descanso suficiente a las vísceras, puesto que no las somete al exagerado trabajo de neutralización toxica, a que las obliga la ingestión de productos animales. Evita el sacrificio doloroso e innecesario de animales. La alimentación vegetariana es la base física del pensamiento puro, del dominio pasional y de la caridad de espíritu.
¿Cuál es la propuesta de ustedes?
Casa de la Sabiduría te propone un estilo de alimentación vegetariana, pues todo alimento natural emana vibraciones saludables. Las plantas son la fuente de los más ricos nutrientes, basta con observar el hecho de que los animales más fuertes, productivos y saludables como la vaca, el caballo, el elefante, son vegetarianos.
¡SU SALUD Y SU FELICIDAD ESTÁN AL ALCANCE DE SU MANO AHORA!
Compartan con nosotros y adopten esta sana disciplina, convirtiendo su alimento en su EFICAZ MEDICINA.
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martes, 1 de junio de 2010
lunes, 12 de octubre de 2009
Sistema óptimo de sanación.
Comienzo escribiendo este nuevo artículo, convencido que existen en nuestros seis campos (afectivo, emocional, físico, espiritual, intelectual y social) una conexión tan importante que es gobernada desde el corazón y pasando por el cerebro.
Una señora de México decía: “Me molestan las caderas y el pecho derecho”. En tanto su hija agregaba: “Estoy segura mamá que esto que te leí anteriormente te va a ayudar”.
El mensaje contenía puras órdenes positivas para que la señora las cumpliera (los seres humanos a veces necesitamos que alguien nos anime a hacer una determinada actividad).
En breve, indico que ella le ordene a su cerebro que está linda, preciosa, sana, grande, inteligente; que su corazón está latiendo muy bien, luego que su cerebro actúe como le ordena su corazón y, por consiguiente, su cuerpo trabajará de aquella forma ordenada.
Al cabo de dos días, la señora comienza a sentir alivio en sus caderas, en su pecho derecho y en su sistema digestivo. Comienza a decir: “Puedo caminar mejor, puedo sentarme más derecha, hija puedo…”
El sistema óptimo de sanación considera una serie de órdenes y fuerzas energéticas que se deben capturar en el mismo medio donde tú vives. Allí están tus elementos sanadores.
Entonces tú caminas, respiras, amas, ríes y entregas tus mejores capacidades que estaban solo durmiendo, pero con las órdenes dadas, solo se despertaron. El medio natural también (plantas y animales que te rodean comienzan a sentir aquello por efecto de irradiación natural). Estás contagiando tu medio natural y social.
En relación al mismo contenido, recibí el siguiente mensaje de la señorita Claudia Gallo, quien me mandó un extracto del libro “La nueva ciencia de la vida” y dice así:
CAMPOS MORFOGENETICOS:
Todas las veces que un miembro de una especie aprende un comportamiento nuevo, cambia el campo morfológico o productor de la especie. Este cambio es, al principio, apenas perceptible, pero si el comportamiento se repite durante cierto lapso de tiempo, su resonancia mórfica afecta a la especie entera. La matriz invisible que lo permite es un campo morfogenético, capaz de producir un efecto remoto tanto en el espacio como en el tiempo.
Una sorprendente idea ha sido introducida por el científico inglés Rupert Sheldrake, idea que pronto va a revolucionar muchos de nuestros conceptos fundamentales acerca de la naturaleza y la ciencia. Lanzó la hipótesis de que el universo no está funcionando de acuerdo a leyes inmutables sino más bien a modelos de hábitos creados por la repetición de ciertos sucesos en el tiempo.
Rupert Sheldrake propone en su libro Una nueva Ciencia de la Vida que todos los sistemas se regulan no por factores materiales o mediante energías conocidas sino que también por campos organizadores invisibles. Estos campos no tienen energía y sin embargo desempeñan un rol de producción de formas. Funcionan como si fuesen modelos para la forma y el comportamiento.
Según esta hipótesis sucede lo siguiente: todas las veces que un miembro de una especie aprende un comportamiento nuevo, cambia el campo morfológico o productor para la especie. Este cambio es, al principio, apenas perceptible, pero si el comportamiento se repite durante cierto lapso de tiempo, su resonancia mórfica afecta a la especie entera. La matriz invisible es un campo morfogenético. Así por ejemplo, todas las veces que se genera un átomo, una molécula u otra unidad mórfica, esta produce primero un campo morfogenético que regula todas las posteriores unidades del mismo tipo. La influencia del campo morfogenético produce un efecto remoto tanto en el espacio como en el tiempo. Aparentemente la forma no está determinada por las leyes físicas fuera del tiempo, sino depende de la resonancia mórfica a través del tiempo.
Según Sheldrake esta nueva manera de pensar nos lleva a un territorio para el cual no existe todavía un mapa. Parece ser la única esperanza para una nueva comprensión científica de la forma y organización en general y de los organismos vivos en particular. Muchos campos morfogenéticos se hallan tan sólidamente establecidos que ya no experimentan cambios. Así, por ejemplo, el primer átomo de hidrógeno ha sido la causa para que todos los subsiguientes átomos adoptasen la misma forma de comportamiento.
La evolución nos muestra la formación de nuevos campos morfogenéticos. El aparato genético, por ejemplo, se puede concebir como el mecanismo físico que recibe la información del campo morfogenético, en forma comparable a como recibe un aparato de radio o de televisión las señales invisibles.
La hipótesis explica muchos fenómenos enigmáticos en la investigación científica cuando ocurre un cambio en una unidad y sus efectos se trasladan vía los respectivos campos morfogenéticos a todos los campos existentes y a los que existirán en el futuro.
Ya que el sistema nervioso también está gobernado por campos morfogenéticos, la hipótesis de Sheldrake tiene poderosas implicaciones para la teoría del aprendizaje. Así, por ejemplo, se podría postular que si un número de ratas aprende a cumplir una tarea nunca antes realizada por ratas, entonces otras ratas en cualquier parte del mundo deberían aprender la tarea más fácilmente y en ausencia de cualquier tipo de conexión física o de comunicación.
En realidad, existe evidencia de que ocurre esta resonancia del aprendizaje. Ya en 1920, el fisiólogo McDougall encontró que generaciones sucesivas de ratas aprendieron a escapar de un laberinto especialmente diseñado más rápidamente que la primera generación. Incluso cuando las ratas procedían de crías de ratas con aprendizaje particularmente lento, persistía el efecto.
La aparición de un campo promotor apropiado puede ser facilitada por la resonancia mórfica procedente de animales o personas similares, o bien puede surgir un campo totalmente nuevo, no sólo por primera vez en la historia de un individuo, sino por primera vez en el mundo.
Sheldrake comenta la teoría de Jung del Inconsciente Colectivo. Si los
recuerdos no se limitan a un almacenamiento en el cerebro físico, sino que nos llegan a través de resonancia mórfica, la experiencia acumulativa de la humanidad bien podría incluir los arquetipos descritos por Jung.
La ciencia no necesita tampoco negar la posibilidad de la ocurrencia de fenómenos paranormales, ya que éstos pueden ser, en parte, explicables con la resonancia mórfica. Un apoyo adicional de la teoría de Sheldrake se encuentra en el libro de Lyall Watson (Lifetide: The Niology of Consciousness) . En este libro Watson relata el sorprendente suceso que pudo observar en una colonia de monos en una isla cercana al Japón. Cuando cambió el alimento de los animales a papas recién sacadas de la tierra, cubiertas de arena y greda, los monos las rechazaron.
Después de cierto tiempo, una mona de 18 meses, llamada Imo, una especie de genio simiesco, resolvió el problema llevando las papas al río y lavándolas antes de comerlas. Para el mono esto representa una revolución cultural solo comparable al invento, por el hombre, de la rueda. Imo enseñó a su madre el nuevo comportamiento y a continuación a sus compañeros de juego los que, a su vez lo comunicaron a sus respectivas madres. Muy luego, todos los monos juveniles lavaban papas, pero los únicos adultos que aprendieron el truco fueron aquellos enseñados por sus hijos. Este estado del aprendizaje se mantuvo inalterado durante cierto lapso de tiempo. Pero de repente el comportamiento mostró una clara tendencia a universalizarse.
Watson se imagina el proceso de la siguiente manera: en el grupo de los animales reacios al aprendizaje algunos lograron poco a poco aprender el truco. El mono necesario para cumplir algo así como el número crítico aparentemente llevó este número por encima de una especie de umbral empujándolo a través de algo que se podría llamar masa crítica. Este mismo día casi toda la colonia lavaba papas.
Pero, más aún: el hábito aparentemente saltó por encima de las barreras naturales y apareció en otras islas e incluso en Takasakiyama, en el Japón.Watson supone la existencia de mecanismos en la evolución distintos a aquellos gobernados por la selección natural. El fenómeno observado por él puede explicar la manera de cómo algunos elementos mnésticos, ideas y costumbres se propagan por toda nuestra cultura. Es posible, dice Watson, que si un número suficientemente grande, entre nosotros, cree que algo es cierto, esto se torne en verdad para todo el mundo.
La noción de campos morfogenéticos será particularmente bienvenida para los que creen en el efecto acumulativo de una idea sostenida por un número grande de individuos. Sin olvidar que los cambios así producidos se integran en la filogenia de la especie, de la única manera que pueden hacerlo, mediante codificación genética
Una señora de México decía: “Me molestan las caderas y el pecho derecho”. En tanto su hija agregaba: “Estoy segura mamá que esto que te leí anteriormente te va a ayudar”.
El mensaje contenía puras órdenes positivas para que la señora las cumpliera (los seres humanos a veces necesitamos que alguien nos anime a hacer una determinada actividad).
En breve, indico que ella le ordene a su cerebro que está linda, preciosa, sana, grande, inteligente; que su corazón está latiendo muy bien, luego que su cerebro actúe como le ordena su corazón y, por consiguiente, su cuerpo trabajará de aquella forma ordenada.
Al cabo de dos días, la señora comienza a sentir alivio en sus caderas, en su pecho derecho y en su sistema digestivo. Comienza a decir: “Puedo caminar mejor, puedo sentarme más derecha, hija puedo…”
El sistema óptimo de sanación considera una serie de órdenes y fuerzas energéticas que se deben capturar en el mismo medio donde tú vives. Allí están tus elementos sanadores.
Entonces tú caminas, respiras, amas, ríes y entregas tus mejores capacidades que estaban solo durmiendo, pero con las órdenes dadas, solo se despertaron. El medio natural también (plantas y animales que te rodean comienzan a sentir aquello por efecto de irradiación natural). Estás contagiando tu medio natural y social.
En relación al mismo contenido, recibí el siguiente mensaje de la señorita Claudia Gallo, quien me mandó un extracto del libro “La nueva ciencia de la vida” y dice así:
CAMPOS MORFOGENETICOS:
Todas las veces que un miembro de una especie aprende un comportamiento nuevo, cambia el campo morfológico o productor de la especie. Este cambio es, al principio, apenas perceptible, pero si el comportamiento se repite durante cierto lapso de tiempo, su resonancia mórfica afecta a la especie entera. La matriz invisible que lo permite es un campo morfogenético, capaz de producir un efecto remoto tanto en el espacio como en el tiempo.
Una sorprendente idea ha sido introducida por el científico inglés Rupert Sheldrake, idea que pronto va a revolucionar muchos de nuestros conceptos fundamentales acerca de la naturaleza y la ciencia. Lanzó la hipótesis de que el universo no está funcionando de acuerdo a leyes inmutables sino más bien a modelos de hábitos creados por la repetición de ciertos sucesos en el tiempo.
Rupert Sheldrake propone en su libro Una nueva Ciencia de la Vida que todos los sistemas se regulan no por factores materiales o mediante energías conocidas sino que también por campos organizadores invisibles. Estos campos no tienen energía y sin embargo desempeñan un rol de producción de formas. Funcionan como si fuesen modelos para la forma y el comportamiento.
Según esta hipótesis sucede lo siguiente: todas las veces que un miembro de una especie aprende un comportamiento nuevo, cambia el campo morfológico o productor para la especie. Este cambio es, al principio, apenas perceptible, pero si el comportamiento se repite durante cierto lapso de tiempo, su resonancia mórfica afecta a la especie entera. La matriz invisible es un campo morfogenético. Así por ejemplo, todas las veces que se genera un átomo, una molécula u otra unidad mórfica, esta produce primero un campo morfogenético que regula todas las posteriores unidades del mismo tipo. La influencia del campo morfogenético produce un efecto remoto tanto en el espacio como en el tiempo. Aparentemente la forma no está determinada por las leyes físicas fuera del tiempo, sino depende de la resonancia mórfica a través del tiempo.
Según Sheldrake esta nueva manera de pensar nos lleva a un territorio para el cual no existe todavía un mapa. Parece ser la única esperanza para una nueva comprensión científica de la forma y organización en general y de los organismos vivos en particular. Muchos campos morfogenéticos se hallan tan sólidamente establecidos que ya no experimentan cambios. Así, por ejemplo, el primer átomo de hidrógeno ha sido la causa para que todos los subsiguientes átomos adoptasen la misma forma de comportamiento.
La evolución nos muestra la formación de nuevos campos morfogenéticos. El aparato genético, por ejemplo, se puede concebir como el mecanismo físico que recibe la información del campo morfogenético, en forma comparable a como recibe un aparato de radio o de televisión las señales invisibles.
La hipótesis explica muchos fenómenos enigmáticos en la investigación científica cuando ocurre un cambio en una unidad y sus efectos se trasladan vía los respectivos campos morfogenéticos a todos los campos existentes y a los que existirán en el futuro.
Ya que el sistema nervioso también está gobernado por campos morfogenéticos, la hipótesis de Sheldrake tiene poderosas implicaciones para la teoría del aprendizaje. Así, por ejemplo, se podría postular que si un número de ratas aprende a cumplir una tarea nunca antes realizada por ratas, entonces otras ratas en cualquier parte del mundo deberían aprender la tarea más fácilmente y en ausencia de cualquier tipo de conexión física o de comunicación.
En realidad, existe evidencia de que ocurre esta resonancia del aprendizaje. Ya en 1920, el fisiólogo McDougall encontró que generaciones sucesivas de ratas aprendieron a escapar de un laberinto especialmente diseñado más rápidamente que la primera generación. Incluso cuando las ratas procedían de crías de ratas con aprendizaje particularmente lento, persistía el efecto.
La aparición de un campo promotor apropiado puede ser facilitada por la resonancia mórfica procedente de animales o personas similares, o bien puede surgir un campo totalmente nuevo, no sólo por primera vez en la historia de un individuo, sino por primera vez en el mundo.
Sheldrake comenta la teoría de Jung del Inconsciente Colectivo. Si los
recuerdos no se limitan a un almacenamiento en el cerebro físico, sino que nos llegan a través de resonancia mórfica, la experiencia acumulativa de la humanidad bien podría incluir los arquetipos descritos por Jung.
La ciencia no necesita tampoco negar la posibilidad de la ocurrencia de fenómenos paranormales, ya que éstos pueden ser, en parte, explicables con la resonancia mórfica. Un apoyo adicional de la teoría de Sheldrake se encuentra en el libro de Lyall Watson (Lifetide: The Niology of Consciousness) . En este libro Watson relata el sorprendente suceso que pudo observar en una colonia de monos en una isla cercana al Japón. Cuando cambió el alimento de los animales a papas recién sacadas de la tierra, cubiertas de arena y greda, los monos las rechazaron.
Después de cierto tiempo, una mona de 18 meses, llamada Imo, una especie de genio simiesco, resolvió el problema llevando las papas al río y lavándolas antes de comerlas. Para el mono esto representa una revolución cultural solo comparable al invento, por el hombre, de la rueda. Imo enseñó a su madre el nuevo comportamiento y a continuación a sus compañeros de juego los que, a su vez lo comunicaron a sus respectivas madres. Muy luego, todos los monos juveniles lavaban papas, pero los únicos adultos que aprendieron el truco fueron aquellos enseñados por sus hijos. Este estado del aprendizaje se mantuvo inalterado durante cierto lapso de tiempo. Pero de repente el comportamiento mostró una clara tendencia a universalizarse.
Watson se imagina el proceso de la siguiente manera: en el grupo de los animales reacios al aprendizaje algunos lograron poco a poco aprender el truco. El mono necesario para cumplir algo así como el número crítico aparentemente llevó este número por encima de una especie de umbral empujándolo a través de algo que se podría llamar masa crítica. Este mismo día casi toda la colonia lavaba papas.
Pero, más aún: el hábito aparentemente saltó por encima de las barreras naturales y apareció en otras islas e incluso en Takasakiyama, en el Japón.Watson supone la existencia de mecanismos en la evolución distintos a aquellos gobernados por la selección natural. El fenómeno observado por él puede explicar la manera de cómo algunos elementos mnésticos, ideas y costumbres se propagan por toda nuestra cultura. Es posible, dice Watson, que si un número suficientemente grande, entre nosotros, cree que algo es cierto, esto se torne en verdad para todo el mundo.
La noción de campos morfogenéticos será particularmente bienvenida para los que creen en el efecto acumulativo de una idea sostenida por un número grande de individuos. Sin olvidar que los cambios así producidos se integran en la filogenia de la especie, de la única manera que pueden hacerlo, mediante codificación genética
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miércoles, 5 de agosto de 2009
Me molesta mi casa oscura.
- ¡Por favor!, ¿puede escucharla?
Esa fue la petición que me hicieron hoy por la tarde.
35 minutos conversando. Fue una atenta escucha por mi parte y un desahogo para aquella mujer joven, de pelo negro y delgada.
- ¡Disculpe, quiero llorar!
- ¡Siempre me han dicho que soy rara!
- No me gusta estar en mi casa porque es oscura.
La serie de descalificaciones personales (por supuesto que muy pocas eran reales, salvo lo de la casa oscura) seguía y seguía. Su descarga también se producía en sus ojos con sus lágrimas saliendo de a poco.
¿Cómo visualizas tu próxima casa ahora?
- "La veo con antejardín y unas plantitas, las cortinas amarillas, dos dormitorios con entanas grandes, un baño amplio, una cocina mediana y hartas ventanas para que entre luz natural".
¿Qué te gusta hacer?
- "Tejer, completar puzzles, escribir pequeños trozos poéticos con historias de mi vida, caminar, adornar mi casa, arreglarla, atender a mi hijo... ya me acordaré de otras".
- A propósito de tu hijo, ¿cómo es él?
- "Mi hijo me entiende cuando me vienen esas crisis que me siento ahogada, sin luz; él me ayuda ordenando la ropa, me invita a jugar, me hace reir... quiero mucho a mi hijo".
Con esta conversación le pude demostrar que tenía más virtudes que errores, más cualidades positivas que de las otras; más herramientas para estar contenta (sin problemas con sus padres, con su hijo, ni de dinero, etc.).
Comparto esta historia con ustedes ya que una vez más compruebo que la falta de luz natural en una persona afecta mucho sus estados o campos emocionales, sociales, físicos, afectivos, intelectuales y espirituales.
El poco orden en la ingesta de comida saludable provocan desórdenes importantes en el estado de ánimo de la persona.
El consumo de cigarro a diario también produce bajas importantes en el desarrollo normal de su metabolismo.
Terminé de atenderla con algunas recomendaciones en herbología, respiración conciente, ejercicios físicos y otros en el orden de la terapia de Chi Kun.
Esa fue la petición que me hicieron hoy por la tarde.
35 minutos conversando. Fue una atenta escucha por mi parte y un desahogo para aquella mujer joven, de pelo negro y delgada.
- ¡Disculpe, quiero llorar!
- ¡Siempre me han dicho que soy rara!
- No me gusta estar en mi casa porque es oscura.
La serie de descalificaciones personales (por supuesto que muy pocas eran reales, salvo lo de la casa oscura) seguía y seguía. Su descarga también se producía en sus ojos con sus lágrimas saliendo de a poco.
¿Cómo visualizas tu próxima casa ahora?
- "La veo con antejardín y unas plantitas, las cortinas amarillas, dos dormitorios con entanas grandes, un baño amplio, una cocina mediana y hartas ventanas para que entre luz natural".
¿Qué te gusta hacer?
- "Tejer, completar puzzles, escribir pequeños trozos poéticos con historias de mi vida, caminar, adornar mi casa, arreglarla, atender a mi hijo... ya me acordaré de otras".
- A propósito de tu hijo, ¿cómo es él?
- "Mi hijo me entiende cuando me vienen esas crisis que me siento ahogada, sin luz; él me ayuda ordenando la ropa, me invita a jugar, me hace reir... quiero mucho a mi hijo".
Con esta conversación le pude demostrar que tenía más virtudes que errores, más cualidades positivas que de las otras; más herramientas para estar contenta (sin problemas con sus padres, con su hijo, ni de dinero, etc.).
Comparto esta historia con ustedes ya que una vez más compruebo que la falta de luz natural en una persona afecta mucho sus estados o campos emocionales, sociales, físicos, afectivos, intelectuales y espirituales.
El poco orden en la ingesta de comida saludable provocan desórdenes importantes en el estado de ánimo de la persona.
El consumo de cigarro a diario también produce bajas importantes en el desarrollo normal de su metabolismo.
Terminé de atenderla con algunas recomendaciones en herbología, respiración conciente, ejercicios físicos y otros en el orden de la terapia de Chi Kun.
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viernes, 31 de julio de 2009
El espejo personal, refleja mucho.
Nuestra persona manifiesta algo en el contacto con el otro. Lo básico es el lenguaje verbal. Lo primero es dominar (en términos matemáticos) las operaciones, luego el lenguaje y los propios hábitos sociales. Cuando la persona crece se le pide que manifieste sus otras potencialidades. ¿Cuáles son esas? Solo me doy cuenta de lo que captan mis cinco sentidos. Y todos tus campos además del físico, el social, el emocional, el afectivo, el espiritual y también el campo intelectual. En cada uno de ellos hay muchas cualidades y capacidades (dones, talentos, etc.) que puedes despertar y entregar. Tú espejo es capaz de captar esto y tú no le das importancia porque lo encuentras algo "extranatural". Invierta esa visión y saca provecho, despierta tus hermosas cualidades. Los seres humanos tenemos más de 400 capacidades para entregar. Lo que se entrega luego vuelve. Procura que solo sean positivas tus acciones.
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lunes, 6 de abril de 2009
Fortaleciendo el cuerpo.
Este fin de semana (Semana Santa) tienes la posibilidad de sentir mejor tu cuerpo en los seis campos (afectivo, social, espiritual, físico, emocional e intelectual) con terapias complementarias que favorecerán muy bien la armonización de tus chakras, tus articulaciones, etc.
Con masajes craneales, con reiki, con la talasoterapia, en fin una variedad de elementos que podrás sentir y luego poner en práctica en tu vida diaria.
Reserva tu hora con 48 horas de anticipación en los fonos 08-2625111 08-4079003
Por correo: maheti@yahoo.es
Visita la página alternativa: sanando.bligoo.com
Con masajes craneales, con reiki, con la talasoterapia, en fin una variedad de elementos que podrás sentir y luego poner en práctica en tu vida diaria.
Reserva tu hora con 48 horas de anticipación en los fonos 08-2625111 08-4079003
Por correo: maheti@yahoo.es
Visita la página alternativa: sanando.bligoo.com
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miércoles, 29 de octubre de 2008
Ahora es cuando debo estar bien.

Este escrito viene estimulado por un comentario que realicé en un blog, hace algunos días atrás. Este decía así:
“Cuando atiendo a algunas personas y les indico el concepto de tiempo, les propongo que sientan muy bien el minuto que están ahí y ahora; son sesenta segundos donde, desde el punto de vista físico, estamos viajando a una velocidad tremenda en el universo, solo les pido que respiren a conciencia y experimenten una nueva posibilidad de estar mejor”.
Si bien es muy cierto que, para un niño o niña de seis o siete años, se necesita tener claro los términos relacionados al tiempo, para un adulto este concepto le puede brindar varios beneficios.
Varias veces al día me corresponde repetirme esta frase: “Estoy bien, muy bien, requete bien”. Luego digo (mental o en voz alta): AHORA estoy bien.
Un hombre alguna vez (durante el año 2008) me indicó: “Jaime, la palabra es muy poderosa, dale valor a lo que dices tanto a los demás como a ti mismo”.
Es un acto fácil que provoca cambios en todos los campos: físico, intelectual, espiritual, emocional, afectivo y social.
Es una palabra que llama a mil palabras a llenar tu vida de aspectos positivos.
Solo una palabra.
AHORA.
“Cuando atiendo a algunas personas y les indico el concepto de tiempo, les propongo que sientan muy bien el minuto que están ahí y ahora; son sesenta segundos donde, desde el punto de vista físico, estamos viajando a una velocidad tremenda en el universo, solo les pido que respiren a conciencia y experimenten una nueva posibilidad de estar mejor”.
Si bien es muy cierto que, para un niño o niña de seis o siete años, se necesita tener claro los términos relacionados al tiempo, para un adulto este concepto le puede brindar varios beneficios.
Varias veces al día me corresponde repetirme esta frase: “Estoy bien, muy bien, requete bien”. Luego digo (mental o en voz alta): AHORA estoy bien.
Un hombre alguna vez (durante el año 2008) me indicó: “Jaime, la palabra es muy poderosa, dale valor a lo que dices tanto a los demás como a ti mismo”.
Es un acto fácil que provoca cambios en todos los campos: físico, intelectual, espiritual, emocional, afectivo y social.
Es una palabra que llama a mil palabras a llenar tu vida de aspectos positivos.
Solo una palabra.
AHORA.
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lunes, 7 de julio de 2008
Día a día con disciplina.

La disciplina es necesaria en nuestro diario vivir. Te lleva de manera segura a conseguir un algo, un objetivo planteado para aquella mañana o parte del día.
La disciplina te ayuda al conocimiento de tus capacidades y proporciona seguridad para seguir adelante.
Debo indicar aquí que, el ser humano, tiene los siguientes campos que debe manejar con disciplina:
- campo emocional,
- campo intelectual,
- campo físico,
- campo afectivo,
- campo social y
- campo espiritual.
Cada día debe estar atento a estos campos que están juntos en un solo ser que eres tú y los debes alimentar con disciplina.
Las enfermedades aparecen cuando en estos campos antes nombrados, se producen desequilibrios tanto magnéticos como energéticos. Separo estos conceptos pues en lo magnéticos hay una relación de negativo y positivo, dos polos que interactúan, y en lo energético es aquello que está en constante movimiento y en distintas direcciones; energía que viene y va, está en tú propio ser y en el sol que alumbra por la mañana y la tarde. Está en los alimentos que consumes y en tus actos cotidianos.
Para estar mejor cada día, necesitas disciplina. Ella te ayuda para conseguir lo que quieres. Ella te ayuda para estar mejor.
La disciplina te ayuda al conocimiento de tus capacidades y proporciona seguridad para seguir adelante.
Debo indicar aquí que, el ser humano, tiene los siguientes campos que debe manejar con disciplina:
- campo emocional,
- campo intelectual,
- campo físico,
- campo afectivo,
- campo social y
- campo espiritual.
Cada día debe estar atento a estos campos que están juntos en un solo ser que eres tú y los debes alimentar con disciplina.
Las enfermedades aparecen cuando en estos campos antes nombrados, se producen desequilibrios tanto magnéticos como energéticos. Separo estos conceptos pues en lo magnéticos hay una relación de negativo y positivo, dos polos que interactúan, y en lo energético es aquello que está en constante movimiento y en distintas direcciones; energía que viene y va, está en tú propio ser y en el sol que alumbra por la mañana y la tarde. Está en los alimentos que consumes y en tus actos cotidianos.
Para estar mejor cada día, necesitas disciplina. Ella te ayuda para conseguir lo que quieres. Ella te ayuda para estar mejor.
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jueves, 18 de octubre de 2007
Su cuerpo se le agradecerá y su descendencia también.
Es parte de la cultura occidental esta reacción social frente a la persona que llega al hogar, a la familia.
Queremos estar sanos y le mostramos ejemplos equivocados a los niños cuando, para pasar por alto la preparación equilibrada de un almuerzo, le ponemos a su disposición un plato de “comida” con alto contenido graso, calentado muy rápidamente, matando así los nutrientes posibles que le hayan quedado en su preparación.
El concepto de felicidad nace en la década de los sesenta en el país del norte y eso se lograba con la tenencia de solo cosas materiales, de ahí que naciera a la vez un movimiento de jóvenes que solo querían un amor libre, sin importarle las cosas materiales, que solo se practicara la paz y el amor.
Después de 20 años se dieron que aquel concepto de felicidad no dio los frutos que querían y se tuvieron que asumir una serie de conflictos sociales.
Como dice Maslow en su teoría de la motivación, la persona tiene en su primera etapa de la vida la necesidad de satisfacer el abrigo, es algo natural que se le debe entregar al recién nacido. Si no es así, los desequilibrios comienzan con este pequeño detalle a deteriorar a cualquier persona, quedando en su interioridad infinitamente marcado.
Lo anteriormente expuesto, es aprendido por el bebé o la guagua y se va formando de esta manera, con desequilibrios o equilibrios.
Las enfermedades nacen allí donde no están satisfechas las necesidades.
Las defensas normales del cuerpo humano comienzan a bajar, los glóbulos blancos bajan en su producción, apareciendo miomas, problemas en la piel, en los ojos, fosas nasales, en la boca, etc.
Si nosotros no hacemos caso a las leyes de la naturaleza, como manifiesta el Dr. Eduardo Alfonso: ley del movimiento, ley de evolución, ley del amor, ley de finalidad, ley de los ciclos, ley de armonía, ley de jerarquía, ley de herencia, ley de adaptación, etc. estamos violando nuestra propia existencia, ante una causa hay un efecto y debemos estar atentos a lo que nos dice nuestro cuerpo y la forma de vida que llevaron nuestros padres, abuelos, bisabuelos, tatarabuelos, etc.
Cuando nuestro cuerpo empieza a sentirse mal, es porque no le prestamos atención debida a los pequeños detalles que avisaron antes. El cuerpo habla, hay que escucharle.
De buenas a primera no es tan sencillo como ahora lo escribo, sin embargo, es posible con ejercicios diarios, de escucha permanente.
¡Vamos que se puede!
Su cuerpo se lo agradecerá y su descendencia.
jueves, 11 de octubre de 2007
Ver: una capacidad en constante desarrollo.
- “¿Qué hago para ver mejor?”
- “¡Estos lentes me molestan!”
- “¡Chitas, se me pasó el microbús!”
Hay una realidad física que nos cuestiona constantemente para ver mejor, captar mejor, mirar mejor.
Hay una realidad espiritual que en varias religiones se escriben y describen las peticiones por ver mejor. Los pueblos árabes, en su Sagrada Escritura, El Corán, muestran uno de tantos ejemplos: en el sura 7 número 143 dice así: “Cuando Moisés acudió a nuestro encuentro y su Señor le hubo hablado, dijo: < ¡Señor! ¡Muéstrate a mí, que pueda mirarte!> (www.islamchile.com)
Para los cristianos, leyendo el Evangelio, dice: “¡Señor! Haz que vea” (Lucas 18,41).
Existe una realidad social, cuando nos damos el tiempo de ver el cómo está actuando la población tanto urbana como rural.
Existe una realidad poética o folklórica que describe en pocas palabras, la cualidad que envuelve nuestra visión: “El peor ciego no es el que no quiere ver, sino el que no quiere creer en lo que le cuentan los que alcanzan a ver más lejos” (Krisnamurti).
También Arley Vidal escribe: “Que allí donde yo sólo vea áridas tierras y rocas inertes, contigo descubra caminos, y donde vea sólo unos granos de trigo, contigo descubra fértiles campos”.
Normalmente le comento a mi gente, que nuestras capacidades guardadas en el cerebro son tan grandes que de buenas a primeras, cuando comenzamos a vivenciarlas, nos da taquicardia. Les animo a seguir este pequeño ejercicio para que pueda ver mejor su realidad tanto interna como externa.
Relájese a través de su respiración.
Cierre los ojos.
Manténgase así durante 30 minutos o más.
Durante este ejercicio y usando su imaginación, viaje por todo su cuerpo, todos sus rincones corporales.
Aproveche de mirar y/o revisar su vida durante el día, la última semana, el último mes o bien durante el año.
Haga hincapié en las cosas lindas que le han pasado y quédese allí unos segundos más.
Los momentos difíciles, obsérvelos por un instante corto, tómelo, envuélvalo y tírelo a un tiesto de basura.
Vuelva a abrir sus ojos y notará que su visión ha estado mejorando.
Espero que practique este ejercicio para su bien.
“La belleza de la vida está en los ojos de quien la contempla” (anónimo).
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Vida sana
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