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martes, 16 de marzo de 2010

Aprendiendo de Febrero 27 de 2010.

La vida me ha enseñado que, ante un dolor, debo sacar provecho y aprender de el.
Después del 27 de febrero de 2010, nuestro país ha mostrado varias cosas del ser humano. Me quedo con aquellas que me hacen crecer. Por ejemplo:
1. Aprendí los automasajes para bajar los niveles de estrés que tienen las personas.
2. Fabricar “pan eterno” que dura aproximadamente 2 años y medio.
3. Auto curarse, es decir, ordenar a tu mente indicando una frase cariñosa y le agregas un color (rosado). Así usas la cromoterapia también.
4. Dialoga de forma permanente con tu ser interno y con nuestro ser superior.
5. Cada acto negativo provoca alguna enfermedad. Por lo tanto debemos estar atentos a las expresiones del cuerpo, por ejemplo la boca, digestión, dientes, tragar, náuseas, vómitos, estómago, intestinos, páncreas, etc.).
6. Usa tu confianza en un ser superior. En otras palabras desarrolla tu fe.
7. Usar la risa, este si también es un remedio.
8. Desplegar cariño.
9. Tener un equipo básico de elementos como ropa, alimentos no perecibles (son alrededor de 24) para emergencias que te duran para 72 horas.
Termino con una frase de John Lennon: “La vida es aquello que te va sucediendo mientras tú te empeñas en hacer otros planes”.

¡¡ Qué nos vaya bien AHORA !!

martes, 15 de diciembre de 2009

Mi experiencia con la Ayurveda.


La historia en esta casa ayurvédica (primera en Chile) comienza en el año 2008 (Agosto), cuando la actual directora Leilah de Sa, me invita a ser parte de sus alumnos y alumnas.Ella y otros profesionales ayurvédicos, que los traen desde Brasil, fueron impartiendo clases y atenciones particulares con esta terapia originaria de la India.
En ese período, casi nada sabía de ayurveda, solo los conceptos de yoga, hierbas, meditaciones, pero esta terapia fue provocando y cambiando algunas cosas en mi propia persona. Previo chequeo (perfil bioquímico en un hospital público) comprobé que estaba mejor que años atrás, sin usar pastillas, solo con hierbas, frutas, semillas, granos, verduras, automasajes, masajes, ejercicios, meditaciones y yoga.
Esto se practica hace ya cinco mil años, pero no estaba en mi mente ni mi corazón estudiar esto.
Entonces la directora, de nacionalidad brasileña, que tenía los profesores y la inquietud de dar a conocer esto en Chile, se instaló arrendando un local más grande para impartir sus conocimientos a personas que tuvieran el interés por aprender esta gran gama de conocimientos que implica la ayurveda. Llegaron 34 personas y terminaron el primer proceso 25 (entre ellos yo).
Consultada la directora sobre su experiencia aquí en Chile con estas terapias, me manifestó: "Ha sido muy costoso para nosotros, complementar el idioma, las costumbres y la forma de pensar que tienen los chilenos con la experiencia que tenemos nosotros en Brasil. Allá existen hospitales ayurvédicos con especialistas en las distintas ramas que involucra esta forma terapéutica de tratar dolencias, tan antigua para nosotros y tan nueva para los chilenos, pero seguimos adelante porque sentimos que esto hace un gran bien al actual nivel de salud que tienen aquí: estrés, depresión, dolencias musculares, de huesos, de cansancio mental, etc.”
En una ceremonia muy íntima realizada en la actual casa ayurvédica (primera en Chile), ubicada en calle Chesterton 7254, comuna de Las Condes, los 25 primeros alumnos de este Primer Curso Internacional de Formación de Terapeutas Ayurvédicos, recibieron su certificado apoyados por el ABRA (Asociación Brasileña de Ayurveda y Naradevashala – Instituto de Cultura Hindú.
Al estilo de ellos, termino este artículo manifestándoles OM BHAGAVAN DHANWANTARY NAMAH.