martes, 19 de enero de 2010

Recibe y entrega.

Muy buenas amigas y amigos.
Esta vez me referiré a una condición que tenemos los seres humanos que puede abrir muchas puertas si se completa el circuito natural.
Este proceso se inicia cuando tú y yo recibimos algo. Ese objeto puede ser de cualquier campo morfogenético (afectivo, social, intelectual, afectivo, espiritual o físico). Cuando el objeto en cuestión lo degustas, lo masticas varias veces y lo deglutes es para que cumpla un objetivo: ALIMENTAR.
Una vez que ese proceso de inicio ya comenzó, viene el paso de entregar.
En la naturaleza se observa claramente ese proceso: Tú y yo al expirar dejamos anhidrido carbónico, una planta toma ese "deshecho" que sirve de alimento para ella, lo digiere y lo entrega al medio ambiente como oxígeno para nosotros. Para la planta es un deshecho, para nosotros es un objeto apreciado.
La diferencia está en que tú y yo podemos hacer entrega de ello con una convicción clara y precisa de que va a servir, va a ayudar, va a colaborar con el que está cerca o lejos de cada uno de nosotros.
Así se cumple, se concreta el circuito de recibir y entregar.
¡ Savadiká !

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